Niños y niñas con altas capacidades

Niños y niñas con altas capacidades

El sistema educativo actual no integra un programa adecuado que contemple las necesidades de atención y tratamiento diferenciado que necesitas los alumnos/as con altas capacidades.

 

La naturaleza de la alta capacidad se caracteriza en una potencialidad intelectual elevada, por lo tanto no se trata de un rasgo de personalidad, ni una conducta escolar o rendimiento concreto. Puntualizado este término se explica por qué el sistema educativo es escaso a la hora de establecer programas adecuados para este tipo de niños/as, pues la ausencia de protocolos para identificar, detectar y valorar este alumnado crea una manca respuesta eficaz y coordinada del sistema.

Que hacer con alumnos que tienen altas capacidades

Para que los alumnos/as con altas capacidades posean un buen aprendizaje es necesario, en primer lugar, la detección e identificación de los mismos desde la infancia en los centros educativos, mediante pruebas específicas, entrevistas a los padres y observaciones a los niño/as, de este modo se pueden detectar sus necesidades educativas, a nivel de rendimiento académico, social, motivación, creatividad… Dando una respuesta educativa eficaz a sus capacidades y ritmos de aprendizaje, los cuales difieren del resto de alumnos/as. Para ello se debe valorar cuantitativa y cualitativamente la inteligencia, conocer la personalidad y desarrollo emocional de estos alumnos/as con altas capacidades, además de controlar el nivel de motivación y creatividad que poseen, haciendo hincapié en su historia personal, social, familiar y el entorno educativo en el que se encuentran.

Si pretendemos educar la inteligencia, debemos estimularla con aprendizajes eficaces, por lo que la escuela debe recoger y tener en consideración las experiencias y conocimientos previos de los niños/as. La estimulación educativa debe ordenarse con competencias curriculares y programas de estimulación dirigidos a alumnado con altas capacidades, aplicando cada tipo de enseñanza en un lugar adecuado (aula, patio, casa, jardín…), marcando una potenciada conexión entre el profesorado y la familia. A todo lo anterior debe sumarse la utilización de programas educativos que además del aprendizaje de conocimientos, potencien estímulos visuales, auditivos y fomenten la creatividad.

Que papel juega la familia

Es muy importante tener en cuenta el papel de la familia, puesto que en ocasiones los padres de niños/as con altas capacidades se sienten desorientados de cómo actuar para responder a las necesidades especiales de sus hijos/as, ocasionando una fuente de problemas, pues la familia suele optar por diferentes decisiones a la hora de gestionar el aprendizaje de sus hijos/as; en algunas ocasiones los padres niegan la alta capacidad, pero en muchas otras se crean grandes expectativas, las cuales generan una fuerte presión hacia el niños/a.

Por lo tanto debemos subrayar que se debe fomentar la concordancia entre el rendimiento académico de los alumnos/as con altas capacidades, y su grado de satisfacción y motivación hacia la tarea, este es el único modo para potenciar sus habilidades cognitivas y que estos niños/as no encuentren dificultades para encajar en el sistema educativo.

 

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